lunes, 9 de junio de 2014

El Periodismo ciudadano, complemento indispensable

Los medios, buscando una nueva forma de encontrar actualidad e inmediatez, se agarran a la labor de los ciudadanos que actúan como periodistas.

El periodismo ciudadano es una corriente que viene impulsada por la democratización (posibilidad de todos los ciudadanos de participar) de Internet y redes sociales. Gracias a estas herramientas los ciudadanos pueden ser protagonistas de la creación y distribución de todo tipo de contenidos. Esta nueva situación del periodismo y la información supone un nuevo paradigma en el mundo periodístico. Los ciudadanos-periodistas no tienen dependencia respecto a los medios y formatos de prensa que se encargaban del filtrado y comunicación de la actualidad.

En estos tiempos los ciudadanos pueden convertirse en canal de difusión de los hechos actuales en primera persona. Además, los "periodistas no profesionales" disponen de grabadoras de audio, cámaras de vídeo y/u ordenadores portátiles que  pueden dar un sentido novedoso al acto de informar. Son las grandes armas de los periodistas ciudadanos.

En 2007 tuvimos el primer caso de lo que es el Periodismo Ciudadano. En Birmania, después de que las revueltas populares se derivaran en la expulsión de los reporteros del país y la prohibición de grabar en vídeo, un joven de 27 años narró los acontecimientos en directo con cámaras domésticas y las envió fuera de Birmania. De esta forma, todos pudimos recibir la información de lo que sucedía.

Ese es uno de los encantos de este tipo de información. En un blog de la web de la BBC (en 2013), se trató el tema. El autor confirmó que ninguna redacción podrá igualar la amplitud del periodismo ciudadano -tiene usuarios por todos lados y redes sociales como plataformas de lanzamiento-. El bloguero, reconoce la virtud del periodismo no profesional, y esa es la inmediatez. Rápidamente los medios se hacen eco y envían informadores, que recogen todo tipo de información y amplían la que encontraron en las redes.

Algunos ejemplos, más que visibles, son el accidente en el aeropuerto de San Francisco, donde las pocas imágenes de los medios se compensan con una de uno de los pasajeros y una grabación de un vídeo-aficionado que muestra los aterrizajes. Lo mismo ocurrió en el accidente de tren en Galicia y en el operativo que dio muerte a Bin Laden.


 (En el vídeo podemos ver en los primeros momentos después de que se conociese la noticia cómo todas las imágenes que hay sobre el accidente son de ciudadanos y no de profesionales del periodismo)

 (Las únicas imágenes que hay sobre las bombas de la Maratón de Boston son de vídeo-aficionados)

Pero en estos vídeos hemos podido comprobar que no se cita en ningún lugar la autoría de dichas imágenes. Esto da lugar a una discusión: ¿Los medios pueden utilizar legítimamente las imágenes o archivos que crean los ciudadanos y comparten en redes sociales? La respuesta la tiene el Columbia's Tow Center for Digital Media, que realizó un estudio con el objetivo de proporcionar el primer informe sobre el uso de contenido generado por el usuario en los medios de comunicación. Este informe viene a reflejar que la mayor parte de los medios no reconocen que algunas informaciones que utilizan son de gente ajena al periodismo (el porcentaje de citación de la verdadera fuente es del 16%). Esto nos muestra que los usuarios de redes sociales son utilizados por la prensa para controlar la información y utilizarla del modo que prefieran.

 (En éste caso la CNN sí que indica quién es el autor del vídeo del accidente aéreo de San Francisco en la esquina superior derecha)

Una de las entrevistas que aportó luz al tema central del estudio, fue la de Mathew Ingram, experto en redes sociales y participación ciudadana. Se refirió a los medios de comunicación diciendo que "les encanta usar el periodismo ciudadano; no les gusta tanto decir de dónde sacaron sus fuentes o cómo”. Apoya el periodismo ciudadano y que sea utilizado por los medios, pero no comparte que no se nombre ni se haga una pequeña referencia al verdadero creador de la información. Otro punto en el que discrepa el propio Ingram respecto al tipo de periodismo es que, al contrario que la mayoría, no ve un problema en que la gente aporte información sobre lo que sucede, si lo vive en directo. Al contrario, Mathew lo trata como fuentes cercanas que pueden dar datos no contados.                                                        
                           
La postura contraria a la de este experto se dio en Siria hace relativamente poco. La dificultad de alcanzar una información de calidad, hace que la aportación de los no profesionales del periodismo signifique el 40% de todo lo que se habló sobre el país y su situación en TV. La utilidad del periodismo realizado por video-aficionados o gente que se encontraba en el momento justo, ha creado tensiones, dado que los periodistas lo ven como competencia. A casos como este, el señor Ingram contestó diciendo que muchas empresas de medios siguen utilizando a los usuarios como proveedores de contenidos sin rostro para no contratarles como colaboradores.

 Dentro de nuestras fronteras, en el diario El País, también se dio a conocer un autor de un blog, Cheikh Fall (procedente de Senegal). Su relación con el periodismo ciudadano está más allá del sitio web en el que escribe. Y habla de ese tipo de periodismo como el complemento del periodismo profesional. "Antes el reportero te buscaba a ti, ahora la red facilita que tú le encuentres. Se vio en el terremoto de Haití, en la maratón de Boston o los atentados de Londres". El acceso a la información es rápido para cualquiera, así que todo puede ser valioso para crear una mejor información, según comentó Fall. Al finalizar, dejó la clave: "el periodismo ciudadano es asistente del profesional. Por sí solo no es nada. Juntos muy poderosos".                                                                                                                             

En conclusión, los medios pierden el poder dominante sobre la información y tienen que convivir (y en muchos casos utilizar) la de otras personas que no son profesionales. Está claro que el periodismo ha sufrido una variación en sus bases, sobre todo desde la llegada de la tecnología hasta los ciudadanos. Pese a todo, siguen haciendo falta unas características personales y una preparación para ejercer como periodista, a las que se añaden un nivel de manejo de todas las tecnologías a nuestro alcance.

Fuentes:


Por: Carlos Moreno Blázquez y Javier Márquez Muñoz

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