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domingo, 8 de junio de 2014

¿Ha cambiado la forma de contar historias? ¿El tiempo, el espacio y los personajes se han visto transformados?

Vivimos en una época en la cual una  importante parte de nuestra vida está condicionada por las nuevas tecnologías; Internet y los distintos formatos digitales, lo que ha dado lugar a un cambio en la forma de narrar y contar historias así como la forma en la que nos comunicamos.

Internet ha supuesto una revolución en el campo de la comunicación y la información y es evidente que la realidad de la narrativa periodística está en un proceso de cambios por lo que se han modificado las fórmulas a la hora de contar un relato. Aunque las historias, a pesar de ese cambio, mantienen una serie de aspectos en su estructura que no varían, como la exposición y desarrollo del suceso, por ejemplo.

En esta transformación que está sufriendo el periodismo juegan un papel muy importante las redes sociales. Los formatos digitales son una herramienta imprescindible para los periodistas ya que no solo llegan las noticias a un mayor número de lectores sino que además esas noticias nos llegan casi al acto.
De manera que el tiempo sí se ha visto transformado y está en constante cambio, por lo que la inmediatez de la noticia ha supuesto una gran ventaja informativa.
Esta inmediatez ha sido un avance positivo pero también habría que tener en cuenta que en ocasiones muchos medios (sobre todo digitales) al intentar ser los primeros en informar del suceso cometen errores por esa falta de tiempo necesario para contrastar debidamente los datos.
Ser el primero en informar sobre un suceso es algo importante pero no crucial, nunca debería convertirse en el principal objetivo de los medios puesto que desemboca en el empobrecimiento de su producto así como la pérdida de la credibilidad por parte de los lectores. Querer ser los primeros en transmitir correctamente la información debería primar sobre el querer ser los primeros en contar la noticia.
La calidad debe ser el objetivo fundamental para un periodista y/o medio, no la rapidez.
Un medio será de calidad si prima la profesionalidad, si la noticia se ha contrastado y si se le ha dado la profundidad necesaria, y no tanto la exclusividad de la información.

Un ejemplo de error en una publiación por querer ser el primero en contar un suceso es el del diario El País donde incluyeron en portada una foto falsa de Hugo Chávez hospitalizado en 2013 sin ni siquiera haber contrastado ni verificado los datos, tal y  como ellos mismos admitieron.



 Siguiendo con el tema de las redes sociales, habría que destacar Twitter como una de las redes sociales más populares, que cuenta además con una gran capacidad de difusión de noticias en menos de 140 caracteres y que tiene la inmediatez y gratuidad que todos buscan.
Como consecuencia todo el mundo se convierte en informador. Sin embargo esa oleada de información obliga a los periodistas a ser más cautos con lo que publican así como a los lectores a concienciarse de que no todo lo que se publica es verdad, ya que hay periodismo en las redes sociales pero las redes sociales no son periodismo.

En este Ted talk, Markham Nolan, un periodista irlandés, habla sobre la importancia de verificar la información y no ser victima de información manipulada y puesta en internet. Nos muestra que el periodista debe ser un filtro que protege a su audiencia de información falsa, recordando el fin ultimo del periodismo: la verdad.




El crecimiento de las tecnologías demanda, a su vez, una mayor cualificación en el perfil de los periodistas así como una mayor implicación en su trabajo. En la actualidad, el periodista no deja de serlo cuando sale de la redacción, sino que debe ser periodista las 24 horas del día. Por ejemplo, un panadero ejerce como tal durante las horas que le corresponde estar en su puesto y cuando cumple esas horas desconecta del trabajo, sin embargo un periodista no se limita a acabar su trabajo al salir de la redacción sino que su labor continua cuando llega a casa, porque si surge algún acontecimiento tiene que actualizar blogs, webs, redes sociales, etc. con esa información verificada. Los periodistas de hoy en día no tienen que esperar a llegar a su puesto de trabajo para informar, sino que gracias a las nuevas tecnologías está al alcance de su mano difundir la noticia en cualquier momento, incluso en su tiempo libre.

Por otra parte las historias ya no son exclusivas de un solo medio, sino que se extienden a otras plataformas usando diversas tecnologías digitales, esto es conocido como narrativa transmedia. Explicar lo que ocurre con nuevas técnicas narrativas forma parte de la cambiante realidad informativa actual. El autor fracciona de forma intencionada el contenido en diferentes plataformas y soportes, ya sean digitales o no, con el objetivo de que la comprensión absoluta se obtenga únicamente acudiendo a todos y cada uno de esos soportes.



 Un claro ejemplo de esto es el universo de superhéroes de Marvel, a través de sus adaptaciones cinematográficas de los cómics más clásicos. Para comprender la historia no solo basta con ver las películas una tras otra, sino que están todas interrelacionadas, con personajes y tramas comunes. Ponemos como ejemplo que “Capitán América 2: El soldado de invierno” no sigue a “Capitán América: El primer vengador”, sino que entre estas dos películas se han sucedido más acontecimientos de vital importancia en películas como “Los Vengadores” o “Thor 2: El mundo oscuro”, de modo que hay que verlas en orden cronológico, no por cada superhéroe individualmente.
Si alguien quiere comprender la historia al 100% debe acudir a los cómics, seguir la serie “Marvel: Agentes de S.H.I.E.L.D.” e incluso también podrán jugar con esos personajes en versión LEGO. Además de esto, próximamente, el público más fiel de los superhéroes podrán controlar a todos Los Vengadores en el videojuego Disney Infinity, e incluso usar los mismos escenarios de las películas.
La web oficial de Los Vengadores (http://marvel.com/avengers_movie/) abre paso a un avance en la narrativa transmedia, con la “experiencia de la segunda pantalla”, sistema que ofrece muchos más datos sobre la película e interacción con el usuario. Todo lo que hay que hacer es descargar la aplicación gratuita al dispositivo móvil, tablet o Mac y mientras poner la película en la televisión, para que automáticamente televisión y app se sincronicen y así poder disfrutar de multitud de fotos, vídeos, trivials, los orígenes en los cómics, curiosidades sobre cómo se hizo la película o la línea temporal cinematográfica de los superhéroes, entre otros contenidos exclusivos, todo ello mientras disfrutas de la sesión de cine en casa, tal y como muestra la siguiente imagen:


                                 












La traslación al terreno periodístico del término “transmedia” implica que el lector realice una serie de etapas que lo lleven del periódico físico al periódico digital, del periódico digital a Facebook... haciendo así que haya una interactividad con el lector.

Un ejemplo de esta narrativa transmedia aplicada al periodismo es el caso «Snow Fall. The Avalanche at Tunnel Creek» de John Branch, reportero deportivo del periódico americano ''The New York Times''. Snow Fall es la historia de 16 esquiadores y patinadores que terminan atrapados bajo una avalancha de nieve, en las montañas de Washington. Con Snow Fall se consigue lo que muchos expertos consideran que es el primer paso serio hacia la narrativa periodística del futuro, por el uso de textos, vídeos, audio y animaciones flotantes, que se integran espontáneamente para narrar la experiencia.
Hay que acudir a la web del periódico para poder visualizar el proyecto, aquí os dejamos el enlace para que veáis de primera mano el ejemplo de narrativa transmedia aplicada al periodismo:

http://www.nytimes.com/projects/2012/snow-fall/#/?part=tunnel-creek


Snow Fall se publicó además en una edición dominical del periódico impreso la cual perdía la esencia dinámica puesto que no se podía ver los vídeos ni las animaciones, y en formato de libro electrónico.  

Finalmente, llegamos a la conclusión de que efectivamente ha cambiado la forma de cambiar historias, y en gran cantidad, aunque la esencia del mensaje permanece intacta. Si en unos años esta pregunta se repitiera, tendríamos que echar la vista atrás a un día como hoy y descubriríamos que la transmisión de historias sigue evolucionando sin pausa para facilitar la llegada de información a los lectores.


Webgrafia:

http://www.hoy.es/v/20131127/sociedad/internet-nuevas-formas-contar-20131127.html

http://www.clasesdeperiodismo.com/2013/01/23/diario-el-pais-de-espana-publica-foto-de-hugo-chavez-entubado/
http://masqueredes.es/los-siete-anos-de-twitter-han-cambiado-la-forma-de-hacer-periodismo/
http://periodisimo.blogspot.com.es/
http://cerosetenta.uniandes.edu.co/cinco-ted-talks-sobre-periodismo/
http://www.universomarvel.com/
http://martafranco.es/las-narrativas-transmedia-en-el-periodismo/
http://en.wikipedia.org/wiki/2012_Tunnel_Creek_avalanche
http://www.pulitzer.org/files/2013/feature-writing/branchentryletter.pdf




Rebeca Rodríguez López.
Stefany Mejía Loor.
2º H.

domingo, 11 de mayo de 2014

Periodismo Ciudadano: concepto teórico, surgimiento del fenómeno y problemas y diferencias con el periodismo tradicional

El periodismo ciudadano se trata de una modalidad reciente que, aunque no consta aún de una base teórica sólida, posee bastante base profesional, además de cierta motivación.

Para comenzar a entender el concepto, hay que remontarse a su antecesor: el denominado “periodismo cívico” de los años 90 en EEUU. Esta modalidad de periodismo era llevada a cabo por distintos profesionales que cubrían temas relacionados directamente con el ciudadano, sin ocuparse de grandes unidades temáticas informativas como puedan ser la política o la economía.

No obstante, el verdadero comienzo del periodismo ciudadano comienza del año 2000 en adelante e intrínsecamente ligado al surgimiento de Internet y el proceso conocido como la “democratización de la información”.

Esta determinada versión del periodismo se distingue como aquel “acto en el que uno o un grupo de ciudadanos tienen un papel activo en el proceso de recolectar, analizar y diseminar noticias e información con el objetivo de entregar, con una mirada independiente, confiable, precisa, amplia e importante, la información que una democracia necesita” (Bowman y Willis, 2003).

Por otra parte, con el fin de diferenciarlo con el periodismo tradicional, diremos que éste consiste en aquella “actividad que supone recolectar, sintetizar, jerarquizar y publicar información”. En el periodismo tradicional/profesional, es imprescindible que el periodista recurra obligatoriamente a fuentes lo más fiables posible, y que la base de toda investigación sea la noticia.

En cuanto a los modelos que conocemos de periodismo ciudadano, los más eficaces y utilizados son herramientas de participación 2.0. El más importante y conocido es el blog y los microbloggins (Twitter), que se han convertido en la primera forma de manifestación de este periodismo cívico, y que además cuentan con la ventaja de la rapidez de difusión y respuesta. Son medios que facilitan la participación y la aportación de nuevos datos. Hay medios de comunicación que ofrecen la posibilidad de que los ciudadanos participen como periodistas y de ésta forma poder llegar a aquello que los propios medios desconocen.

Mediante estos tres modelos nombrados anteriormente los ciudadanos se convierten no solo en receptores sino en productores de noticias y de testimonios, creando contenidos de una forma más o menos elaborada y aportando (en muchas ocasiones) vídeos y fotos tomadas al instante. Las noticias que se desarrollan ya no son opiniones, se han convertido en hechos narrados en primera persona y recurriendo a diversas fuentes para dar un equilibrio al contenido, y además añaden filtros para garantizar la precisión, lo que se conoce como elemento de verificación. 

El periodismo profesional también ha sufrido por las libertades de las que pueda gozar una persona que lleva a cabo un periodismo ciudadano como el poder dar una noticia y exponer sobre cualquier tema sin temor a sufrir represalias o presiones por parte de la sociedad, políticos, empresarios… Un periodista cívico tiene libertad total para hablar de lo que quieran y cómo ellos crean más oportuno sin nada que perder. Otra diferencia en cuanto el desarrollo del periodismo ciudadano y el periodismo de profesión es la rapidez de difusión que permiten las herramientas virtuales. Un ejemplo de esto es el caso de la Primavera Árabe, que estalló en durante el 2010 y de la que nos llegaron las primeras imágenes gracias a las redes sociales y blogs, ya que los medios tradicionales escondían la realidad.
No obstante, el periodismo ciudadano también tiene claras desventajas como la desconfianza que puede transmitir cualquier noticia publicada al no ser llevado a cabo una acción de verificación de los hechos por parte de ningún responsable. Por lo tanto, podemos afirmar que el periodismo ciudadano no llega a ser periodismo real ya que no siempre hace referencia a fuentes ni se investiga lo suficiente, únicamente se dedica a transmitir una situación particular en un medio digital y una vez hecho esto deja su papel como periodista.
Con el rápido auge del periodismo ciudadano puede decirse que en cierta manera, esa capacidad exclusiva de filtrar información ya no corresponde sólo a los periodistas o a las agencias de noticias, sino que ha pasado a “democratizarse”. Esta “democratización”, no obstante, conlleva pérdida de calidad informativa, rigor, coherencia, solidez de discurso y demás, inconvenientes anteriormente mencionados.

La llegada de las redes sociales no ha supuesto, sin embargo, que cambie de raíz el proceso periodístico. Los periodistas generalmente no usan este tipo de redes como fuentes informativas, por los inconvenientes obvios, principalmente de verificabilidad. En este sentido, si bien es cierto que las redes sociales no suponen la base del proceso informativo, está claro que sí que se han convertido en uno de los principales medios de difusión. Es innegable que, desde su aparición, los medios y periodistas utilizan más las redes para difundir sus noticias, artículos, crónicas y demás; para crear imagen de marca o para retransmitir sucesos en directo, como en el caso de los corresponsales.
Entrevista a Dan Gillmor, considerado por muchos como el "padre" del Periodismo Ciudadano.

Almudena Casado y Roberto Herranz


BIBLIOGRAFÍA
El equívoco del periodismo ciudadano: cómo las nuevas formas de consumo de la información están redefiniendo el periodismo. Carlo Sorrentino. adComunica: revista científica de estrategias, tendencias e innovación en comunicación, ISSN 2174-00992, Nº. 6, 2004 (Ejemplar dedicado a: Periodismo y democracia en el entorno digital), págs. 21-37
Periodismo digital y democracia participativa. Amparo Moreno Sardá, Núria Simelio i Solà. Anàlisi: Quaderns de comunicació i cultura, ISSN 0211-2175, Nº 36, 2008, págs. 115-129
Periodismo público-ciudadano: sobre el ejercicio del derecho a la comunicación e información en las organizaciones sociales. Juan David Parra Orozco. Diálogos de la comunicación, ISSN 1813-9248, Nº 82, 2010 (Ejemplar dedicado a: La información como derecho humano)

domingo, 27 de abril de 2014

Sentimientos y emociones vs. información y argumentos

La pregunta que nos hacemos en cuanto a la publicidad de una marca es: ¿Existe una publicidad basada en argumentos o los sentimientos y sensaciones son más importantes?


A día de hoy vivimos en la sociedad del consumo y la publicidad es uno de los elementos clave que potencian este estilo de vida. El marketing, desde su creación, ha intentado que esta publicidad se adapte a las necesidades de una marca, disimulando, de alguna forma las carencias o debilidades de esta y haciendo que el consumidor DESEE (aunque no necesite) un producto de esa determinada marca.

La publicidad está muy presente en nuestra vida diaria. La podemos encontrar tanto en nuestra casa al escuchar la radio como en la calle, en vallas publicitarias o autobuses con grandes pancartas publicitarias. Las empresas son las responsables de utilizar grandes cantidades de dinero para crear campañas que, posteriormente, ayuden o impulsen su propia marca o producto. No solo entra en juego el elemento visual a la hora de promocionar un producto. ¿Quién no recuerda el famoso eslogan ''Con X de miXta'' o sus llamativos anuncios? Aquí la empresa Mahou supo cómo utilizar el tono humorístico para atraer a una audiencia que posteriormente adquiriera su cerveza.




En la publicidad se trata de decir mucho en poco tiempo con mensajes claros y concisos que creen una respuesta inmediata en los consumidores. Con frecuencia, se utilizan elementos que influyen directamente en los sentimientos del receptor para producir un impacto en la audiencia y, en cierto modo, incrementar sus ventas o al menos, dar a conocer su marca y ‘que sea recordada’ de alguna manera. Por ejemplo, en este anuncio de la empresa Cash Converters se apela al sentimiento de despecho o de cierto odio que una mujer puede sentir hacia su ex-marido. 
Pero no solo las empresas realizan este tipo de ‘publicidad emocional’. También se han unido diversos sectores del Gobierno y ONG’s, que realmente creen que esta forma de transmitir los mensajes conciencia más que la tradicional. Por ejemplo, en este vídeo de ‘Friends of Earth’ que pretende concienciar a las personas de que deben reciclar.




O este otro que pretende inculcar en los jóvenes sobre todo, a partir de una desagradable experiencia, la extendida frase de: ‘Si bebes no conduzcas’.



Como conclusión, afirmamos que, en la publicidad, los sentimientos y las emociones son más importantes que los argumentos o que la información 'pura y dura’. El mundo entero se mueve por emociones, por lo que no sirven de nada productos o marcas que transmitan ideas simples, que no vayan más allá. Lo que diferencia a unas personas de las otras como consumidores es precisamente el tipo de emociones que las mueven, por lo que un producto o una marca que ‘le haga sentir especial’ tendrá ventaja sobre otro que sea común, de ahí que las marcas blancas no puedan luchar contra las grandes empresas especializadas. Las marcas blancas buscan ser lo más universal posibles (por ejemplo, el gel de ducha de marca Hacendado), mientras que las grandes marcas especializadas buscan adaptarse al máximo número de consumidores posibles (por ejemplo, la marca L’Oreal, con su multitud de filiales que cubren un amplio sector del mercado de la belleza femenina).


jueves, 10 de abril de 2014

Ciudadano y periodista. ¿Una mezcla viable?

La aparición de las tecnologías de la información y de la comunicación, así como el desarrollo de Internet y el afianzamiento de las redes sociales en la actualidad, han supuesto una revolución en la manera de transmitir la información. Además de los medios tradicionales – radio, prensa y televisión – ha surgido una nueva forma de hacer periodismo. Los ciudadanos tienen la capacidad para convertirse en informadores, en unos nuevos periodistas, gracias a estas modernas herramientas. Los blogs, las redes sociales y algunas páginas web, sirven para dar una visión diferente de los hechos e incluso contar cosas que no tienen cabida en los medios de comunicación.

Esta nueva vertiente, suscita polémica entre los expertos de la comunicación. Por un lado, nos encontramos a los partidarios y defensores de este periodismo ciudadano que lo ven como una oportunidad para que la gente se exprese y contribuya a dar una mayor pluralidad informativa. En el otro extremo, están los partidarios de la necesidad de una formación, tanto profesional como ética, que permita transmitir los hechos y las informaciones de la forma más veraz y contrastada.

Oscar Espiritusanto, fundador de periodismociudadano.com y profesor en la Universidad Carlos III de Madrid, afirma que “la poca credibilidad de los medios, la democratización de las herramientas de comunicación y la popularización del uso de Internet permiten a ciudadanos y profesionales generar contenido en igualdad de condiciones técnicas”. Así, los ciudadanos pueden “informar de lo que los medios no informan, ofreciendo otro punto de vista documentado sobre una misma realidad”.

Una de las principales razones de la aparición de este periodismo 3.0, es la pérdida de credibilidad en los medios tradicionales. La inmovilidad de éstos, provoca una pérdida de interés y confianza, por lo que la gente se lanza a crear nuevas plataformas de difusión de información. Se caracterizan por la sustitución del flujo unidireccional informativo por una mayor presencia del diálogo y donde el feedback adquiere relevancia.

No obstante, este nuevo periodismo, necesita nutrirse de los grandes medios, así como que éstos últimos han encontrado en los “periodistas ciudadanos” una nueva fuente. Existen algunos casos de colaboración entre ambas partes, porque los grandes medios han sido testigos de este gran potencial, como por ejemplo: Al Jazeera, con The Stream; The Guardian, con The Guardian Witness; New York Times, con Watching Syria’s War, o CNN, con iReport, que cuenta actualmente con un millón de visitas mensuales aproximadamente, unas 10.000 piezas informativas cada seis meses y una inversión de 750.000 dólares anuales.
Otros defensores del periodismo ciudadano, como Dan Gillmor, señala la importancia que el periodista ha de saber escuchar a su audiencia, pues le puede servir de ayuda en muchas ocasiones.
Gabriel Sánchez, periodista, doctor en Ciencias de la Información y profesor de la Universidad Francisco de Vitoria de Madrid, opina que “el intercambio de papeles no es posible, pues si el emisor se convierte en receptor y éste es el que emite el mensaje, se distorsiona por completo el panorama de la comunicación”. Porque, a diferencia del resto de los ciudadanos, el periodista tiene un “compromiso con la verdad, la diferenciación entre información y opinión, la verificación de las noticias y las normas éticas que le incumben”.
El profesor Enrique de Aguinaga distinguía entre los periodistas titulados y los intrusos. La formación de los primeros les permite seleccionar, valorar y jerarquizar las noticias, además de la capacidad técnica que exige la transmisión de un mensaje. Sus estudios sirven para elaborar las noticias, redactarlas y para utilizar un procedimiento adecuado para que las noticias sean entendidas, tanto en prensa escrita, radio o televisión.
Por su parte, la Asociación de la Prensa de Madrid (APM) hizo la siguiente definición de lo que significa ser periodista, en la que diferenció, como Aguinaga, entre los periodistas con título universitario y los que se dedican a la labor periodística aunque no tengan una formación específica para ello:
“El periodista es un profesional cuya labor consiste en facilitar información de actualidad e interés público, objetiva y veraz a la sociedad. Tiene la condición de periodista: a) todo licenciado en Periodismo por una universidad española y aquel que siendo licenciado en otra materia posea un máster en periodismo por una universidad española; b) toda persona que tenga por ocupación principal y remunerada la obtención, elaboración, tratamiento y difusión de información de actualidad, en cualquier medio o formato y que acredite tal actividad durante, al menos, tres años consecutivos”
Otro aspecto a señalar es que un periodista al uso cuenta con mayor acceso a las fuentes de información. Es más capaz de elegir entre los contactos adecuados para conseguir datos que un periodista ciudadano. Su experiencia le da la posibilidad de tener un conocimiento más amplio en la parcela de la actualidad en que se mueve.
Existen casos que apoyan estas dos posturas.
En Brasil, en junio de 2013, se sucedieron una serie de protestas contra la corrupción política, la subida del precio del transporte público y las enormes cantidades de dinero que se estaban destinando a preparar el Mundial de Fútbol de 2014. Los manifestantes se percataron de que los medios estaban haciendo muy poco seguimiento de las protestas y que éste no se correspondía con lo que estaba ocurriendo, así que comenzaron a informar por su cuenta. El siguiente vídeo sirve para ilustrar este fenómeno que se conoce como Midia Ninja.

Otro de los casos en los que el periodismo ciudadano ha cubierto la necesidad de información, es en las revueltas árabes o Primavera Árabe. Los medios internacionales se vieron en dificultades para enviar reporteros a los países en los que se dieron estas revueltas, además de la propaganda que se estaba proporcionando desde el poder. Estos obstáculos propiciaron que la información procediera de los propios manifestantes cuyos blogs y redes sociales fueron las fuentes de información más importantes.
No obstante, la participación de estos “nuevos periodistas” en los medios o como un nuevo elemento transmisor de información, puede llegar a ser comprometida y arriesgada en algún momento. Por ejemplo, en el programa iReporter de la CNN, donde los usuarios contribuyen con sus artículos, se publicó una noticia sobre un supuesto ataque cardíaco sufrido por Steve Jobs, el fundador de Apple. Dicha noticia, que resultó ser falsa, provocó fobia en el sector y un pronunciado desplome en la cotización de las acciones de la empresa.
Como ya hemos explicado, el periodismo ciudadano está lleno de ventajas y desventajas. Cuenta con defensores y detractores. Es una nueva herramienta informativa. Peligrosa y que ha de ser cogida con pinzas, pero necesaria y de gran utilidad en los tiempos tecnológicos que discurren.
Por: David Barreira Randulfe y Mario Talavera Felipe
Grupo: 2ºD Periodismo
BIBLIOGRAFÍA:

miércoles, 2 de abril de 2014

Mío. Tuyo. Nuestro.

¿Dónde está el límite entre lo público y lo privado? ¿Cambia nuestra forma de comunicarnos si sospechamos que estamos siendo espiados o vigilados? 

"Eterna vigilancia es el precio de la libertad"
Thomas Jefferson

La necesidad de comunicarnos existe desde hace millones de años, y sin ella, aquellos primeros hombres de las cavernas no habrían podido informar a su grupo de dónde había alimento o de que les acechaba algún peligro. La diferencia es que aunque el mensaje no cambie tanto en su esencia, sí lo hace en la forma, y en su transmisión. La comunicación se adapta a la evolución; han cambiado los patrones de consumo, cambian los receptores y por tanto el resto de los elementos implicados en el proceso. La comunicación, por tanto, es creativa. 

Dice Gabriel García Márquez que todos tenemos tres vidas: una pública, una privada y una secreta. Mientras que la vida íntima es la esfera más interna de la persona, su vida amorosa, sexual y espiritual; la vida privada es el círculo familiar y más cercano y la vida pública es la propia del derecho a la información. Pero cabría hacer una diferenciación espacial de lo público y lo privado ya que no todo lo que acontece en el ámbito privado está vedado para el derecho a la información y no todo lo público debe ser difundido. El sentido común es la línea que marca el límite entre ambos espacios.

Actualmente asistimos a una era en la que la tecnología y los medios de comunicación establecen y posibilitan un patrón de relaciones que anteriormente no eran posibles. Cualquier persona en cualquier parte del mundo puede saber lo que otra está haciendo. Es más, cualquier persona en cualquier parte del mundo está deseando contar lo que está haciendo. Se ha despertado en los seres humanos una necesidad casi adictiva de crear, y de creer que otros quieren saber qué hacemos, qué comemos, qué ropa vamos a ponernos o dónde estoy en este momento tomando un café. El uso de las redes sociales es un ejemplo de ello, pero también su causa. Todos queremos estar. Estar significa subir fotografías, escribir algo con lo que los demás se emocionen, se rían, cualquier cosa, pero que les provoque algo para que recuerden que seguimos ahí. Un “Me Gusta”, “un retweet”... es suficiente para hacernos saber que nuestro mensaje ha sido recibido y que ha sido efectivo. Y es en ese momento en el que buscamos hacernos ver, que nosotros mismos podemos llegar a debilitar la línea que separa lo privado de lo público.

Así, aparecen en programación los exitosos formatos conocidos como Realitys Shows. Se considera Reality Show o programa de telerrealidad a aquel programa perteneciente a un genero televisivo en el cual se muestra lo que ocurre a personas reales. Para ello se basan principalmente en enseñar momentos de la vida cotidiana, del día a día, de personas no conocidas a la audiencia. Muestran su vida privada en público. Sí. Pero con consentimiento expreso de la persona.

Conocido es por todos el fenómeno Gran Hermano, que después de 14 temporadas, sigue siendo un líder de audiencia y siempre con el mismo esquema: seleccionan a X personas desconocidas, los sitúan en el interior de una casa, hacen desaparecer cualquier contacto con el exterior y ponen miles de cámaras por todos lados, que no dejen ni un hueco sin grabar. Esas personas saben que detrás de esas cámaras hay gente vigilando cada movimiento, observándolo y esperando cualquier anécdota que puedan comentar. Ellos saben que “espían” y nosotros sabemos que “espiamos”. Ahora bien, ¿cómo es su comportamiento ante nosotros? Como saben que los miramos para divertirnos, actúan en consecuencia. Cambian su forma de ser y, por tanto, también su forma de comunicarse. Buscan ser graciosos, llamar la atención, crear polémica... hacerse notar, en resumen. Utilizan muletillas, usan expresiones que todo el mundo conoce, le dan más énfasis a sus palabras... Sin embargo, con el paso de los días, los concursantes se olvidan de las cámaras (es imposible representar un papel durante tantos días o al menos eso afirman los concursantes) y también se olvidan de los que están detrás de ella. Vuelven a retomar su forma de ser y su forma de comunicarse. Ya no necesitan destacar tanto. Los “Ay, qué graciosa es Fulanita” se convierten en “A Fulanita le pasa algo que ahora está como apagada”.

Ahora bien, ellos han accedido a eso. Nadie está emitiendo nada que ellos no quieran. Pero ¿qué pasa cuando lo privado y lo público se convierten en uno sin que la persona lo requiera? Nos referimos a esos individuos que por ser conocidos o por tener un puesto con relevancia tienen que soportar que haya alguien detrás dispuesto a sacar cualquier momento de su vida. Ejemplo: Cuatro periodistas confirman que la mujer de Rajoy abortó en España en 1998. En esta noticia podemos ver como los autores se meten sin más en la vida privada e íntima de la mujer del Presidente del Gobierno Español. Dicen que sufrió un aborto natural solo para recriminar la Ley de Aborto de Gallardón. Argumentan su contrariedad a un tema político con un tema privado. Los afectados se sienten espiados, como los que están en la casa de Gran Hermano pero sin pedirlo, y cambian su forma de ser cuando están fuera, cambian en el trato con los medios e, incluso, cuando están con sus amigos, cambian los temas de los que hablan y la manera en que lo hacen por miedo a que se difunda.

Otro ejemplo donde vemos que lo público y lo privado se entremezclan lo hemos visto en los escraches, manifestaciones que se realizan frente al domicilio privado de una persona para denunciar una situación. La persona escracheada se defiende diciendo que entran en el círculo de su vida privada. Los que lo realizan afirman que la esfera pública y la privada están relacionadas, por eso se va hasta la puerta de su casa, pero no se pasa de ahí. Y eso es lo que lo legitima.


En conclusión, si quieres que la gente entre en tu vida como un participante de un Reality o una vlogger como esta:



O como los participantes de ciertos programas a quienes no les importa ponerle un precio a su vida íntima:


Genial. Pero si quieres conservar tu vida privada en la intimidad, se tiene que respetar.  
El límite entre lo público y lo privado tendría que estar donde cada persona quiera situarlo. 




¿Y tu vida privada qué precio tiene?
  



Begoña Zabala Galindo
María García Gil
2º C de Periodismo