Mostrando entradas con la etiqueta Ucm. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Ucm. Mostrar todas las entradas

lunes, 7 de abril de 2014

El periodismo en la actualidad: precariedad, ruedas de prensa sin preguntas, ERES, becarios...


El periodismo, por desgracia, ha sido durante mucho tiempo una profesión  dañada, pero durante los últimos años, se han perdido alrededor de 8 mil puestos de trabajo en el sector periodístico en nuestro país. La crisis económica que estamos viviendo en la actualidad es el factor central de esta complicada situación, pero no podemos olvidar las causas políticas que hacen que está situación se agrave.

En diciembre de 2013 la sociedad se dio cuenta de hasta dónde había llegado la “crisis periodística” con el cierre de Canal 9, pero esto venía de atrás. Los continuos ERES bien por motivos económicos, como el de El País, o bien por motivos ideológicos, como el de Telemadrid han producido miles de despidos en nuestro país. Sitios vacíos que han ido ocupando becarios en prácticas que trabajan jornadas completas más horas extra a cambio de recibir un minúsculo sueldo (aquellos que tenían suerte).

Al aumentar el número de parados en este sector, muchos trabajadores han decidido convertirse en periodistas ‘freelance’ (autónomos), aunque, como reflejan diversos datos, tampoco consiste en una gran solución ya que su situación es todavía más precaria al verse obligados  a vender su trabajo a precios muy bajos a grandes medios para ganarse el sueldo a venderlos. En este vídeo podéis comprender mejor cómo es el trabajo de un periodista freelance.

En abril del 2011, Antón Losada, profesor de Ciencia Política y colaborador en diversos medios, escribió un tweet en el que decía:"Aceptamos que no debatan, tragamos que no respondan preguntas, publicitamos... Y luego nos quejamos de los políticos", a este tweet le siguió Juan Ramón Lucas, de RNE haciendo un llamamiento a los medios en su magazíne radiofónico “En días como hoy” diciendo: “A ver cuándo empezamos a dignificar esto y nos plantamos ante el 'sinpreguntismo'” A partir de ahí #sinpreguntasnocobertura se convirtió en Trending Topic para frenar a los políticos de llevar a cabo ruedas de prensa sin preguntas.
Fuente: http://www.telesurtv.net/articulos/2012/05/03/periodistas-marcharon-en-espana-en-defensa-de-la-prensa-ante-crisis-economica  

Varios periodistas de importantes medios como Pedro J, Julia Otero, Carlos Fonseca o la Asociación de la Prensa de Madrid, se sumaron a la iniciativa diciendo que no cubrirían tales ruedas de prensa. También representantes políticos como miembros del PSOE, UPyD, PP Vasco, o PSdG defendieron esta iniciativa y afirmaron siempre  responder a las preguntas. 

¿Pero fue verdad? En diciembre de ese mismo año Rajoy dio una rueda de prensa sin preguntas en su primer acto en Moncloa,  en febrero y abril del 2013 el presidente volvió a negar las preguntas en una rueda de prensa, pero esta vez ni siquiera apareció en la sala, lo hizo a través de una televisión de plasma. Rubalcaba tampoco es inocente de las ruedas de prensa sin preguntas ya que en enero de 2011 y en el mismo mes de 2013 también dio ruedas de prensa sin preguntas. Ni la derecha ni la izquierda se salva en este tema ¿Se conseguirá parar este fenómeno para que podamos hablar de un periodismo de verdad?

Otro de los motivos que más han perjudicado al periodismo de España han sido el cierre de RTVV y el ERE de Telemadrid.

El pasado mes de noviembre, el Consell de la Generalitat Valenciana anunció el cierre de la Radio Televisión Valenciana, achacándolo a motivos económicos. Tras 24 años de emisión, el día 29 de ese mes se ordenaba el desalojo completo de la sede de RTVEE. Mientras la policía accedió a la sede de RTVV, todos los trabajadores seguían luchando por mantener su puesto de trabajo y para defender el derecho a la información al grito de “RTVEE no tanca” hasta las 12:30, cuando la emisión se cortó. Muchos de los trabajadores, al enterarse de la noticia, reconocieron los rumores que aparecieron varios años atrás, en los que se acusaba a dicha cadena de manipular y beneficiar en todo momento al gobierno valenciano, en casos como el del accidente del metro de Valencia.

Por otro lado, la cadena pública madrileña, Telemadrid, llevó a cabo un ERE en el que expulsó de sus puestos de trabajo a 826 personas. La directiva de dicha cadena argumentó que se trataba por motivos

económicos, pero los trabajadores aseguraron que se trataba por motivos ideológicos. Los propios trabajadores también llegaron a denunciar la manipulación que se llevaba a cabo en la televisión madrileña.

Como consecuencia de dicho ERE, todos los trabajadores afectados decidieron crear un nuevo medio de comunicación, pero esta vez digital. A día de hoy, después de que el Tribunal Superior de Justicia de Madrid declarará improcedente el ERE, algún político ha llegado a amenazar con el cierre de la televisión pública si “no se permite mantener el servicio”  

Con todos estos motivos no podemos dejar de preguntarnos cuál es el futuro del periodismo en España ¿Acabaremos con las ruedas de prensa por televisión y sin preguntas? ¿Conseguiremos tener un sueldo digno y una jornada laboral decente? ¿Podremos encontrar un trabajo al acabar la carrera? ¿Seremos realmente libres al escribir nuestros artículos?


¿Tú qué opinas?
Fuentes:
·        Ruedas de prensa sin preguntas” http://elpais.com/diario/2012/01/02/opinion/1325458807_850215.html
·        “Sin preguntas no hay cobertura” http://www.publico.es/espana/373697/sin-preguntas-no-hay-cobertura
·        “Una estudiante de periodismo francesa denuncia abusos tras trabajas como becaria en Madrid” http://233grados.lainformacion.com/blog/2013/09/una-estudiante-de-periodismo-francesa-denuncia-abusos-tras-trabajar-como-becaria-en-madrid.html
·         La APM ‘no está dispuesta a tolerar que los periodistas trabajen gratis'http://www.apmadrid.es/noticias/generales/la-apm-no-esta-dispuesta-a-tolerar-que-los-periodistas-trabajen-gratis
·         ¿Cuánto cobra un redactor freelance? http://www.redactorfreelance.com/2009/05/cuanto-cobra-un-redactor-freelance.html


Alicia García Criado y Marta Serrano Martín

miércoles, 2 de abril de 2014

Mío. Tuyo. Nuestro.

¿Dónde está el límite entre lo público y lo privado? ¿Cambia nuestra forma de comunicarnos si sospechamos que estamos siendo espiados o vigilados? 

"Eterna vigilancia es el precio de la libertad"
Thomas Jefferson

La necesidad de comunicarnos existe desde hace millones de años, y sin ella, aquellos primeros hombres de las cavernas no habrían podido informar a su grupo de dónde había alimento o de que les acechaba algún peligro. La diferencia es que aunque el mensaje no cambie tanto en su esencia, sí lo hace en la forma, y en su transmisión. La comunicación se adapta a la evolución; han cambiado los patrones de consumo, cambian los receptores y por tanto el resto de los elementos implicados en el proceso. La comunicación, por tanto, es creativa. 

Dice Gabriel García Márquez que todos tenemos tres vidas: una pública, una privada y una secreta. Mientras que la vida íntima es la esfera más interna de la persona, su vida amorosa, sexual y espiritual; la vida privada es el círculo familiar y más cercano y la vida pública es la propia del derecho a la información. Pero cabría hacer una diferenciación espacial de lo público y lo privado ya que no todo lo que acontece en el ámbito privado está vedado para el derecho a la información y no todo lo público debe ser difundido. El sentido común es la línea que marca el límite entre ambos espacios.

Actualmente asistimos a una era en la que la tecnología y los medios de comunicación establecen y posibilitan un patrón de relaciones que anteriormente no eran posibles. Cualquier persona en cualquier parte del mundo puede saber lo que otra está haciendo. Es más, cualquier persona en cualquier parte del mundo está deseando contar lo que está haciendo. Se ha despertado en los seres humanos una necesidad casi adictiva de crear, y de creer que otros quieren saber qué hacemos, qué comemos, qué ropa vamos a ponernos o dónde estoy en este momento tomando un café. El uso de las redes sociales es un ejemplo de ello, pero también su causa. Todos queremos estar. Estar significa subir fotografías, escribir algo con lo que los demás se emocionen, se rían, cualquier cosa, pero que les provoque algo para que recuerden que seguimos ahí. Un “Me Gusta”, “un retweet”... es suficiente para hacernos saber que nuestro mensaje ha sido recibido y que ha sido efectivo. Y es en ese momento en el que buscamos hacernos ver, que nosotros mismos podemos llegar a debilitar la línea que separa lo privado de lo público.

Así, aparecen en programación los exitosos formatos conocidos como Realitys Shows. Se considera Reality Show o programa de telerrealidad a aquel programa perteneciente a un genero televisivo en el cual se muestra lo que ocurre a personas reales. Para ello se basan principalmente en enseñar momentos de la vida cotidiana, del día a día, de personas no conocidas a la audiencia. Muestran su vida privada en público. Sí. Pero con consentimiento expreso de la persona.

Conocido es por todos el fenómeno Gran Hermano, que después de 14 temporadas, sigue siendo un líder de audiencia y siempre con el mismo esquema: seleccionan a X personas desconocidas, los sitúan en el interior de una casa, hacen desaparecer cualquier contacto con el exterior y ponen miles de cámaras por todos lados, que no dejen ni un hueco sin grabar. Esas personas saben que detrás de esas cámaras hay gente vigilando cada movimiento, observándolo y esperando cualquier anécdota que puedan comentar. Ellos saben que “espían” y nosotros sabemos que “espiamos”. Ahora bien, ¿cómo es su comportamiento ante nosotros? Como saben que los miramos para divertirnos, actúan en consecuencia. Cambian su forma de ser y, por tanto, también su forma de comunicarse. Buscan ser graciosos, llamar la atención, crear polémica... hacerse notar, en resumen. Utilizan muletillas, usan expresiones que todo el mundo conoce, le dan más énfasis a sus palabras... Sin embargo, con el paso de los días, los concursantes se olvidan de las cámaras (es imposible representar un papel durante tantos días o al menos eso afirman los concursantes) y también se olvidan de los que están detrás de ella. Vuelven a retomar su forma de ser y su forma de comunicarse. Ya no necesitan destacar tanto. Los “Ay, qué graciosa es Fulanita” se convierten en “A Fulanita le pasa algo que ahora está como apagada”.

Ahora bien, ellos han accedido a eso. Nadie está emitiendo nada que ellos no quieran. Pero ¿qué pasa cuando lo privado y lo público se convierten en uno sin que la persona lo requiera? Nos referimos a esos individuos que por ser conocidos o por tener un puesto con relevancia tienen que soportar que haya alguien detrás dispuesto a sacar cualquier momento de su vida. Ejemplo: Cuatro periodistas confirman que la mujer de Rajoy abortó en España en 1998. En esta noticia podemos ver como los autores se meten sin más en la vida privada e íntima de la mujer del Presidente del Gobierno Español. Dicen que sufrió un aborto natural solo para recriminar la Ley de Aborto de Gallardón. Argumentan su contrariedad a un tema político con un tema privado. Los afectados se sienten espiados, como los que están en la casa de Gran Hermano pero sin pedirlo, y cambian su forma de ser cuando están fuera, cambian en el trato con los medios e, incluso, cuando están con sus amigos, cambian los temas de los que hablan y la manera en que lo hacen por miedo a que se difunda.

Otro ejemplo donde vemos que lo público y lo privado se entremezclan lo hemos visto en los escraches, manifestaciones que se realizan frente al domicilio privado de una persona para denunciar una situación. La persona escracheada se defiende diciendo que entran en el círculo de su vida privada. Los que lo realizan afirman que la esfera pública y la privada están relacionadas, por eso se va hasta la puerta de su casa, pero no se pasa de ahí. Y eso es lo que lo legitima.


En conclusión, si quieres que la gente entre en tu vida como un participante de un Reality o una vlogger como esta:



O como los participantes de ciertos programas a quienes no les importa ponerle un precio a su vida íntima:


Genial. Pero si quieres conservar tu vida privada en la intimidad, se tiene que respetar.  
El límite entre lo público y lo privado tendría que estar donde cada persona quiera situarlo. 




¿Y tu vida privada qué precio tiene?
  



Begoña Zabala Galindo
María García Gil
2º C de Periodismo

lunes, 17 de marzo de 2014

Interpretación en defecto y sobreinterpretación


En el proceso de decodificación de un mensaje, uno de los elementos determinantes para la cuestión de la sobreinterpretación y la interpretación en defecto es el del ruido. Al igual que al encender la radio es frecuente que se cuelen las locuciones de frecuencias ajenas, en la comunicación se dan interferencias que hacen que el receptor reciba señales no deseadas, que son mezcladas con las deseadas, poniendo a prueba de esta forma la capacidad del receptor de filtrar esas señales perjudiciales para el correcto entendimiento comunicativo. Pero, ¿hasta que punto está en nuestra mano producir, filtrar o incluso identificar esas señales? ¿a qué se deben? ¿son causadas por la afonía del emisor o por la sordera del receptor? Existe una tendencia natural a pensar en términos de identidad y semejanza, por lo que sabemos que a partir de cualquier mensaje podemos establecer relaciones de analogía con otros. Los textos se interpretan mediante la comparativa de otros textos, las frases mediante la de otras frases, los hechos mediante otros hechos, creando así una concepción referencial interconectada del mundo.


Russel Crowe "Una mente maravillosa"

En la película Una mente maravillosa, se cuenta la vida del premio Nobel en economía John Nash, quien sufre de esquizofrenia paranoide y llega a creer trabajar para el gobierno como descifrador de códigos comunistas en prensa y revistas. Este ejemplo es el perfecto para hablar de sobre interpretación, si pensamos que una mente tan sumamente privilegiada como la de Nash, quien cambió la concepción del funcionamiento de la economía contemporánea, era también capaz de ver mensajes cifrados en periódicos y de idear todo un mundo conspiranoico tras estos. Nash, llegó a afirmar que lo que le llevó a la locura fue el ideal racional de pensamiento. Identificar un signo como algo más de lo que es, darle credibilidad dejando de reconocer que la relación entre el signo y su posible interpretación es mínima y no por el contrario, deducir de un mínimo lo máximo posible, cayendo así en una espiral de semiosis ilimitada que provoca un método paranoico-obsesivo exponencial de interpretación.

Otro ejemplo de sobreinterpretación más común, lo encontramos en este anuncio de Desigual, que causo una gran polémica entre los telespectadores. Podemos darnos cuenta de la rapidez con la que sacamos conclusiones previamente al desenlace. En este caso, a causa del convencionalismo social que establece que lo normal en una pareja sea la estructura clásica de hombre-mujer, nos choca ver como la pareja de la protagonista es finalmente una mujer. 



Por otro lado, podemos entender la actitud del espectador como una visión interpretativa en defecto, si consideramos que en general, no somos capaces de identificar los signos que nos inciten a pensarlo, o simplemente barajar la posibilidad de que su pareja sea una mujer. 

Como decíamos, el ruido es un gran obstáculo para la comunicación humana. Pero no solo éste puede favorecer que la interpretación de un mensaje sea defectuosa, el canal por el que se transmite y la disposición del receptor para entenderlo pueden resultar igual de determinantes a la hora de interpretar. 

Otro ejemplo de la cara opuesta a la sobreinterpretación, lo encontramos de nuevo en el cine, en la famosísima película ¨El Show de Truman¨, en la que Jim Carrey nace en el interior de un reality show sobre su propia vida sin que él lo sepa. Al igual que en el mito de la caverna de Platón, que explicaba la dualidad entre el mundo de las sombras y el de la luz, observamos en esta película como partiendo de la interpretación en defecto se llega a la correcta interpretación, pasando por la obsesión de la interpretación en exceso. 



Hay numerosas ocasiones en las que los actores del reality dejan ver que no son ciudadanos corrientes, si no que están actuando, como las continuas apariciones de su mejor amigo publicitando la marca de una caja de cerveza, los patrones de comportamiento en los vecinos perfectamente cronometrados o la total imposibilidad de salir de su ciudad o de reservar un vuelo de avión. Hasta que estas experiencias no se vuelven más sospechosas, el protagonista no comienza a indagar e interpretar esos signos como lo que realmente son. Se nos muestra a un hombre que vive una mentira ya que no es capaz de interpretar correctamente los mensajes que se le van presentando. Además, cuando se da cuenta, pretende comunicárselo a su mujer, haciéndole ver una serie de pruebas que demostraban su teoría. Ante esto, su mujer le hace intentar creer que esta empleando un método obsesivo de sobreinterpretación.

En definitiva, podemos concluir con la idea de que la interpretación de los signos es una forma de asimilar, representar y proyectar la realidad y por lo tanto, de domesticar a nuestro antojo los signos. Es esta libertad de asociación interpretativa la que da lugar a errores en la comunicación, ya sea por llevar al extremo la decodificación de los mensajes, o por el contrario, interpretarlos en defecto. 


Carlos Álvarez-Cascos y Juan Fernández


Fuentes:

 -http://pendientedemigracion.ucm.es/info/nomadas/11/avrocca1.htm  "Nómadas - Revista crítica de ciencias sociales y jurídicas"
-http://direccionmultiple.files.wordpress.com/2012/08/eco_umberto-interpretacion_y_sobreinterpretacion.pdf  "Umberto Eco: Interpretación y sobreinterpretación"