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domingo, 8 de junio de 2014

¿Ha cambiado la forma de contar historias? ¿El tiempo, el espacio y los personajes se han visto transformados?

Vivimos en una época en la cual una  importante parte de nuestra vida está condicionada por las nuevas tecnologías; Internet y los distintos formatos digitales, lo que ha dado lugar a un cambio en la forma de narrar y contar historias así como la forma en la que nos comunicamos.

Internet ha supuesto una revolución en el campo de la comunicación y la información y es evidente que la realidad de la narrativa periodística está en un proceso de cambios por lo que se han modificado las fórmulas a la hora de contar un relato. Aunque las historias, a pesar de ese cambio, mantienen una serie de aspectos en su estructura que no varían, como la exposición y desarrollo del suceso, por ejemplo.

En esta transformación que está sufriendo el periodismo juegan un papel muy importante las redes sociales. Los formatos digitales son una herramienta imprescindible para los periodistas ya que no solo llegan las noticias a un mayor número de lectores sino que además esas noticias nos llegan casi al acto.
De manera que el tiempo sí se ha visto transformado y está en constante cambio, por lo que la inmediatez de la noticia ha supuesto una gran ventaja informativa.
Esta inmediatez ha sido un avance positivo pero también habría que tener en cuenta que en ocasiones muchos medios (sobre todo digitales) al intentar ser los primeros en informar del suceso cometen errores por esa falta de tiempo necesario para contrastar debidamente los datos.
Ser el primero en informar sobre un suceso es algo importante pero no crucial, nunca debería convertirse en el principal objetivo de los medios puesto que desemboca en el empobrecimiento de su producto así como la pérdida de la credibilidad por parte de los lectores. Querer ser los primeros en transmitir correctamente la información debería primar sobre el querer ser los primeros en contar la noticia.
La calidad debe ser el objetivo fundamental para un periodista y/o medio, no la rapidez.
Un medio será de calidad si prima la profesionalidad, si la noticia se ha contrastado y si se le ha dado la profundidad necesaria, y no tanto la exclusividad de la información.

Un ejemplo de error en una publiación por querer ser el primero en contar un suceso es el del diario El País donde incluyeron en portada una foto falsa de Hugo Chávez hospitalizado en 2013 sin ni siquiera haber contrastado ni verificado los datos, tal y  como ellos mismos admitieron.



 Siguiendo con el tema de las redes sociales, habría que destacar Twitter como una de las redes sociales más populares, que cuenta además con una gran capacidad de difusión de noticias en menos de 140 caracteres y que tiene la inmediatez y gratuidad que todos buscan.
Como consecuencia todo el mundo se convierte en informador. Sin embargo esa oleada de información obliga a los periodistas a ser más cautos con lo que publican así como a los lectores a concienciarse de que no todo lo que se publica es verdad, ya que hay periodismo en las redes sociales pero las redes sociales no son periodismo.

En este Ted talk, Markham Nolan, un periodista irlandés, habla sobre la importancia de verificar la información y no ser victima de información manipulada y puesta en internet. Nos muestra que el periodista debe ser un filtro que protege a su audiencia de información falsa, recordando el fin ultimo del periodismo: la verdad.




El crecimiento de las tecnologías demanda, a su vez, una mayor cualificación en el perfil de los periodistas así como una mayor implicación en su trabajo. En la actualidad, el periodista no deja de serlo cuando sale de la redacción, sino que debe ser periodista las 24 horas del día. Por ejemplo, un panadero ejerce como tal durante las horas que le corresponde estar en su puesto y cuando cumple esas horas desconecta del trabajo, sin embargo un periodista no se limita a acabar su trabajo al salir de la redacción sino que su labor continua cuando llega a casa, porque si surge algún acontecimiento tiene que actualizar blogs, webs, redes sociales, etc. con esa información verificada. Los periodistas de hoy en día no tienen que esperar a llegar a su puesto de trabajo para informar, sino que gracias a las nuevas tecnologías está al alcance de su mano difundir la noticia en cualquier momento, incluso en su tiempo libre.

Por otra parte las historias ya no son exclusivas de un solo medio, sino que se extienden a otras plataformas usando diversas tecnologías digitales, esto es conocido como narrativa transmedia. Explicar lo que ocurre con nuevas técnicas narrativas forma parte de la cambiante realidad informativa actual. El autor fracciona de forma intencionada el contenido en diferentes plataformas y soportes, ya sean digitales o no, con el objetivo de que la comprensión absoluta se obtenga únicamente acudiendo a todos y cada uno de esos soportes.



 Un claro ejemplo de esto es el universo de superhéroes de Marvel, a través de sus adaptaciones cinematográficas de los cómics más clásicos. Para comprender la historia no solo basta con ver las películas una tras otra, sino que están todas interrelacionadas, con personajes y tramas comunes. Ponemos como ejemplo que “Capitán América 2: El soldado de invierno” no sigue a “Capitán América: El primer vengador”, sino que entre estas dos películas se han sucedido más acontecimientos de vital importancia en películas como “Los Vengadores” o “Thor 2: El mundo oscuro”, de modo que hay que verlas en orden cronológico, no por cada superhéroe individualmente.
Si alguien quiere comprender la historia al 100% debe acudir a los cómics, seguir la serie “Marvel: Agentes de S.H.I.E.L.D.” e incluso también podrán jugar con esos personajes en versión LEGO. Además de esto, próximamente, el público más fiel de los superhéroes podrán controlar a todos Los Vengadores en el videojuego Disney Infinity, e incluso usar los mismos escenarios de las películas.
La web oficial de Los Vengadores (http://marvel.com/avengers_movie/) abre paso a un avance en la narrativa transmedia, con la “experiencia de la segunda pantalla”, sistema que ofrece muchos más datos sobre la película e interacción con el usuario. Todo lo que hay que hacer es descargar la aplicación gratuita al dispositivo móvil, tablet o Mac y mientras poner la película en la televisión, para que automáticamente televisión y app se sincronicen y así poder disfrutar de multitud de fotos, vídeos, trivials, los orígenes en los cómics, curiosidades sobre cómo se hizo la película o la línea temporal cinematográfica de los superhéroes, entre otros contenidos exclusivos, todo ello mientras disfrutas de la sesión de cine en casa, tal y como muestra la siguiente imagen:


                                 












La traslación al terreno periodístico del término “transmedia” implica que el lector realice una serie de etapas que lo lleven del periódico físico al periódico digital, del periódico digital a Facebook... haciendo así que haya una interactividad con el lector.

Un ejemplo de esta narrativa transmedia aplicada al periodismo es el caso «Snow Fall. The Avalanche at Tunnel Creek» de John Branch, reportero deportivo del periódico americano ''The New York Times''. Snow Fall es la historia de 16 esquiadores y patinadores que terminan atrapados bajo una avalancha de nieve, en las montañas de Washington. Con Snow Fall se consigue lo que muchos expertos consideran que es el primer paso serio hacia la narrativa periodística del futuro, por el uso de textos, vídeos, audio y animaciones flotantes, que se integran espontáneamente para narrar la experiencia.
Hay que acudir a la web del periódico para poder visualizar el proyecto, aquí os dejamos el enlace para que veáis de primera mano el ejemplo de narrativa transmedia aplicada al periodismo:

http://www.nytimes.com/projects/2012/snow-fall/#/?part=tunnel-creek


Snow Fall se publicó además en una edición dominical del periódico impreso la cual perdía la esencia dinámica puesto que no se podía ver los vídeos ni las animaciones, y en formato de libro electrónico.  

Finalmente, llegamos a la conclusión de que efectivamente ha cambiado la forma de cambiar historias, y en gran cantidad, aunque la esencia del mensaje permanece intacta. Si en unos años esta pregunta se repitiera, tendríamos que echar la vista atrás a un día como hoy y descubriríamos que la transmisión de historias sigue evolucionando sin pausa para facilitar la llegada de información a los lectores.


Webgrafia:

http://www.hoy.es/v/20131127/sociedad/internet-nuevas-formas-contar-20131127.html

http://www.clasesdeperiodismo.com/2013/01/23/diario-el-pais-de-espana-publica-foto-de-hugo-chavez-entubado/
http://masqueredes.es/los-siete-anos-de-twitter-han-cambiado-la-forma-de-hacer-periodismo/
http://periodisimo.blogspot.com.es/
http://cerosetenta.uniandes.edu.co/cinco-ted-talks-sobre-periodismo/
http://www.universomarvel.com/
http://martafranco.es/las-narrativas-transmedia-en-el-periodismo/
http://en.wikipedia.org/wiki/2012_Tunnel_Creek_avalanche
http://www.pulitzer.org/files/2013/feature-writing/branchentryletter.pdf




Rebeca Rodríguez López.
Stefany Mejía Loor.
2º H.

domingo, 4 de mayo de 2014

Publicidad, publicidad y 3000 veces publicidad.

3000 es, aproximadamente, el número de impactos publicitarios que recibimos al día según la revista Muy Interesante. Entre todos los españoles vimos 8,6 millones de anuncios en 2011 solo en televisión. 2.237 son los millones de euros que ese año se invirtieron en publicidad televisiva. Más los 1815,3 millones de 2012, según el Estudio InfoAdex de la inversión publicitaria en España.

 Podríamos seguir aportando datos sobre el impacto de la publicidad en la televisión hasta saciar el apetito de una manada de economistas y sociólogos aburridos. Pero quizás sea más sencillo hacer el esfuerzo de encender la tele y ver cómo, desde el sofá de nuestro salón, somos vapuleados por decenas de anuncios. Ya no solo en los cortes publicitarios, sino que durante la propia emisión de los programas el presentador se levanta y, como hacen los buenos amigos, te recomienda el seguro de coche más barato del mercado, algo que es de agradecer según está la economía.

Publicidad pasiva en el programa "Sálvame"
 Un ejemplo perfecto para apreciar este fenómeno televisivo es un programa, cuyo nombre no recuerdo ahora mismo, presentado por Jorge Javier Vázquez junto a un grupo de profesionales que, al contrario de lo que puede parecer por la efusividad con la que gritan y gesticulan, no hay informaciones que les relacionen con ningún grupo hooligan del norte de Londres. En este espacio de la programación de Telecinco son innumerables las ocasiones en las que se interrumpe el contenido que se está tratando para anunciar desde jamones de pata negra hasta tarifas de móvil o los confortables colchones Lo Monaco de visco látex natura, a lo que también hay que sumarle las secciones patrocinadas y los anuncios pasivos que van desfilando por nuestra pantalla (todo esto me lo contó el primo de un amigo que tenía un amigo que veía el programa, porque yo no lo he visto nunca)

No obstante, que este tipo de programas dirigidos al entretenimiento incluyan estos reclamos no supone problema alguno más allá de lo molestos que pueden llegar a resultar. El verdadero problema llega cuando estas interrupciones publicitarias se meten dentro de formatos más informativos que basan su valía en el rigor y la veracidad. Si el presentador de los informativos introduce una noticia que perjudica a una empresa y después nos recomienda el producto de la marca rival, estamos perdiendo el cimiento más importante del periodismo: la credibilidad.

 El hecho de anunciar productos en medio de un telediario empezó a ser costumbre en las cadenas de nuestro país, por lo que se tomó la acertada decisión por parte del Estado de poner en marcha la Ley General de Comunicación el 7 de enero de 2012 estableciendo que las cadenas "tienen el derecho a que sus programas sean patrocinados, excepto los programas de contenido informativo de actualidad". Es decir, todos aquellos programas de noticas, de investigación, informativos o reportajes sobre las noticias políticas o económicas de actualidad.

Pero si algo nos caracteriza a los españoles es la famosa picardía que puso de moda allá por el siglo XVI Lázaro de Tormes. Así que ante la imposibilidad de introducir anuncios en medio de las noticias relacionadas con política y economía, las cadenas generalistas deciden meter toda la carga publicitaria en la sección de los deportes y del tiempo, evitando así perder la oportunidad de sacarle todo el provecho posible a estas franjas horarias tan cotizadas.

 ¿Qué supone esto? Pues que la pérdida de credibilidad sigue estando latente, solo que ahora la promoción primavera-verano de El Corte Inglés la anuncia el señor/a que da la información meteorológica y no él que da las noticias principales. Por ello, la ley de la que hablamos anteriormente no fue del todo efectiva, aunque dentro de lo que cabe, remedió en cierta medida la situación.

 La ley, aparte de todo lo ya comentado, supuso un cambio radical en la sección de deportes en la mayoría de los canales. En esta apartado, en los últimos años se han quitado el traje de cierta seriedad que exige la profesión periodística para ponerse las chanclas y cargarse la toalla al hombro, haciendo de estos espacios puro entretenimiento. Y aunque es cierto que el deporte en gran medida es entretenimiento, no se puede dejar de lado el rigor en un telediario. Este cambio sustancial en la sección de deportes ha hecho que la competitividad sea cada vez mayor y que cada vez cueste más dinero meter un anuncio en este momento del día (hasta 20.000 euros si el presentador habla del producto). Y no es para menos, pues los platós de los informativos se han convertido en auténticos escaparates decorados de pantallas colosales.

Comparativa del plató del telediario de Antena3 en 2001 y 2013


Aún con todo esto, que este cúmulo de argumentos negativos no nos nuble la vista, la publicidad es necesaria. Elemento fundamental para que el periodismo siga vivo, ya sea en la televisión, en la radio, en el periódico o en internet. Sin publicidad se moriría el modelo de la televisión en abierto tal y como lo conocemos hoy, pero es necesario saber diferenciar qué momento es apropiado para un anuncio y cuál no. Y no creemos que las noticias (supuestamente imparciales) sean esa ocasión oportuna para introducir un reclamo publicitario.

Publicidad de Puleva en la serie "Los Serrano".
La televisión consta de muchos otros espacios que se pueden aprovechar para colarnos la marca de un producto sin que ni siquiera nos cause una molestia, hablamos de las series y las películas. Pues ¿qué buena familia española tiene el atrevimiento de no desayunar leche Puleva como lo hacían los Serrano? ¿O a quién no le entran ganas de tomarse una CocaCola después de ver a Tony Soprano bebiéndose una en su chalet de New Jersey? Y si por desgracia, un día tienes la mala fortuna de despertarte del coma y verte envuelto en un apocalipsis zombi, ten por seguro que una refrescante Pepsi no te va a faltar nunca, o por lo menos eso es lo que nos enseñan en 28 días después.

En conclusión, la publicidad es el combustible que mueve el motor de todo medio de comunicación y por lo tanto es necesaria, pero siempre y cuando se utilice en un espacio óptimo para ello. La publicidad se tiene que adaptar al formato televisivo, nunca al revés.



 Fuentes: 
Fernández Vázquez, Jessica, y Feijóo Fernández, Beatriz. "La inclusión de publicidad en informativos: el caso de deportes cuatro."  (2012): 141-150. 

  ¿Tienden a mezclarse la publicidad y la información? ¿Cómo se insertan las marcas en la ficción o la información? ¿Qué problemas plantean? ¿Es ético que los informadores anuncien productos? ¿Está bien que haya anuncios en los informativos? ¿Qué problema plantea el patrocinio de programas y eventos?

José Pablo Contreras Darriba
Raúl Jorge Rodríguez                                                 2ºC