Mostrando entradas con la etiqueta película. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta película. Mostrar todas las entradas

domingo, 6 de abril de 2014

Transmedia: la nueva(y exitosa) narración, sinónimo de diversidad


El transmedia es una nueva forma de entender la narración de un relato para conseguir atraernos y hacernos participes de la historia pues, como dice el director español Guillem Gutiérrez, “el mundo audiovisual está construido para el espectador”.
En la narración transmedia, la historia se despliega a través de múltiples medios y plataformas de comunicación, y en el cual una parte de los consumidores asume un rol activo en ese proceso de expansión. Aunque puedan compartir alguna característica, no debe confundirse con los productos franquiciados, cross-media, secuelas o adaptaciones.
Para distinguir conceptos, repasemos algunas definiciones:
·       El merchandising es el término empleado para los objetos que suelen regalarse con el objetivo de fortalecer una campaña, como podría ser el bolígrafo  o camiseta que todos hemos recibido, alguna vez, de una marca, partido político, etc.
·       Los productos licenciados son aquellos relacionados a una marca pero que están a la venta, no se regalan. Dentro de esta categoría podemos encontrar un peluche de Hello Kitty o Pocoyó, por ejemplo.
·       La multiplataforma consiste en narrar la misma historia en diferentes soportes, El Señor de los Anillos es un ejemplo, al ser la misma historia que la de los libros pero narrada con recursos cinematográficos.
·       El crossmedia consiste en extender una historia a distintos soportes los cuales no tienen sentido si no se experimenta el conjunto.
Fuente: Google
Entonces, ¿Dónde queda el transmedia? 
El transmedia consiste en que todas las iniciativas, productos o narraciones forman parte del relato y, lo que es más, son concebidas para que cumplan una función. Aportan valor al relato y no están desvinculadas, cada parte de la narración es única por la esencia de la plataforma en la que se ha desplegado: Cine, Internet, cómics, redes sociales, videojuegos, juegos de mesa.
Así, aportan unos recursos narrativos que van creciendo a medida en la que se sabe aprovechar cada ventana.
El Transmedia sirve para que el espectador pueda tener diferentes puntos de entrada a la historia. Así, como consumidores, consumimos una misma licencia en todos los soportes en los que se pueda, continuaremos la aventura en otro entorno. 
¿Cuándo surgió el concepto de transmedia?
En 1991, la académica Marsha Kinder, de la University of Southern California, acuñó el término para esta forma de contar historias, llamando a las franquicias que usaban aquel modelo “supersistemas comerciales transmedia”. Ella afirmaba que “la intertextualidad transmedia trabaja para posicionar a los consumidores como poderosos actores que rechazan la manipulación comercial”.
¿Dónde encontramos transmedia?
El transmedia está más arraigado en nuestra sociedad de lo que somos conscientes. Uno de los ejemplos más antiguos y más populares es Matrix, en la que los hermanos Wachowski crearon 3 películas y un videojuego. Los personajes principales del videojuego aparecen como secundarios en la película. Así mismo, en el videojuego The Matrix Online se completa el significado del final de la historia.
Muchas franquicias han adoptado este método para mejorar sus productos. Pokemon es el mejor ejemplo de esto. La franquicia se expande por diferentes plataformas desde el juego de cartas a la serie de TV, con películas, figuras de acción, peluches, merchandising y videojuegos. Todo se acompaña con un universo narrativo en el que el participante forma parte. Con la narración transmedia, el público es capaz de sumergirse en la historia a diferentes niveles.
Fuente: Google
Harry Potter también es transmedia, con sus 7 libros, 8 películas, videojuegos, parque temático que recrea su mundo mágico en la ciudad de Londres (¡cómo no!) y Pottermore ese portal digital en el que cada fan de la saga puede seguir creando una nueva historia alrededor del mundo de Harry Potter que cuenta con más de 36 millones de visitantes únicos a la plataforma.
El mundo de Harry Potter sigue en auge con la próxima película Bestias Fantásticas y Dónde Encontrarlas (Fantastic Beasts and Where to Find Them), que estará basada en un libro de texto ficticio de Hogwarts escrito por Newt Scamander y su argumento tendrá lugar 70 años antes del inicio de la saga, por lo que, como ha dicho la propia JK Rowling no es ni secuela ni precuela, sino una forma más de seguir extendiendo la magia que empezó hace ya 17 años.
Posiblemente, uno de los ejemplos más actuales sea el mundo Marvel que para reposicionar sus cómics ha producido su propias películas con la ayuda de la distribuidora Paramount Pictures desde el año 2008, con el estreno de Iron Man, han empezado a crear películas basadas en sus personajes principales llegando a estrenar hasta 3 películas por año. La franquicia Marvel ha extendido su visión transmedia hasta llegar a lanzar para los más pequeños el LEGO de los Superhéroes de Marvel  en el que los niños, o no tan niños,  tendrán a sus personajes favoritos para intentar construir una arma poderosa capaz de detener a Loki y su amigos villanos.
El transmedia en España.
Pero no todo el transmedia se realiza en Hollywood, a España ha llegado de la mano de la serie Águila Roja que tiene la página Miaguilaroja.com web pionera en el país relacionada con la serie en la que cada uno puede jugar a ser un personaje medieval, es un juego online en grupo.
La web de la serie también sirve para unir a los fans que, por ejemplo, hicieron un concurso para crear el poster correspondiente a la 2ª temporada de la serie. Y los actores tienen reuniones semanales online para hablar con los seguidores de las series de sus dudas.
En este vídeo (en inglés) nos hablan más de la visión transmedial de la serie:
Otros ejemplos de transmedia en España:
·       El silencio se mueve – novela transmedia de Fernando Marías
·       El Barco – serie de televisión de Antena 3 con una expansión del universo a través de los Twittersodios.
Definitivamente, el transmedia es la vida misma. Es unir todo para que podamos disfrutar de lo que nos gusta sin límites.
¿Estás listo para disfrutar de esta experiencia?


Fuentes:

Lycia Chávez Navarro

Rubén Galán Miguel

lunes, 17 de marzo de 2014

Interpretación en defecto y sobreinterpretación


En el proceso de decodificación de un mensaje, uno de los elementos determinantes para la cuestión de la sobreinterpretación y la interpretación en defecto es el del ruido. Al igual que al encender la radio es frecuente que se cuelen las locuciones de frecuencias ajenas, en la comunicación se dan interferencias que hacen que el receptor reciba señales no deseadas, que son mezcladas con las deseadas, poniendo a prueba de esta forma la capacidad del receptor de filtrar esas señales perjudiciales para el correcto entendimiento comunicativo. Pero, ¿hasta que punto está en nuestra mano producir, filtrar o incluso identificar esas señales? ¿a qué se deben? ¿son causadas por la afonía del emisor o por la sordera del receptor? Existe una tendencia natural a pensar en términos de identidad y semejanza, por lo que sabemos que a partir de cualquier mensaje podemos establecer relaciones de analogía con otros. Los textos se interpretan mediante la comparativa de otros textos, las frases mediante la de otras frases, los hechos mediante otros hechos, creando así una concepción referencial interconectada del mundo.


Russel Crowe "Una mente maravillosa"

En la película Una mente maravillosa, se cuenta la vida del premio Nobel en economía John Nash, quien sufre de esquizofrenia paranoide y llega a creer trabajar para el gobierno como descifrador de códigos comunistas en prensa y revistas. Este ejemplo es el perfecto para hablar de sobre interpretación, si pensamos que una mente tan sumamente privilegiada como la de Nash, quien cambió la concepción del funcionamiento de la economía contemporánea, era también capaz de ver mensajes cifrados en periódicos y de idear todo un mundo conspiranoico tras estos. Nash, llegó a afirmar que lo que le llevó a la locura fue el ideal racional de pensamiento. Identificar un signo como algo más de lo que es, darle credibilidad dejando de reconocer que la relación entre el signo y su posible interpretación es mínima y no por el contrario, deducir de un mínimo lo máximo posible, cayendo así en una espiral de semiosis ilimitada que provoca un método paranoico-obsesivo exponencial de interpretación.

Otro ejemplo de sobreinterpretación más común, lo encontramos en este anuncio de Desigual, que causo una gran polémica entre los telespectadores. Podemos darnos cuenta de la rapidez con la que sacamos conclusiones previamente al desenlace. En este caso, a causa del convencionalismo social que establece que lo normal en una pareja sea la estructura clásica de hombre-mujer, nos choca ver como la pareja de la protagonista es finalmente una mujer. 



Por otro lado, podemos entender la actitud del espectador como una visión interpretativa en defecto, si consideramos que en general, no somos capaces de identificar los signos que nos inciten a pensarlo, o simplemente barajar la posibilidad de que su pareja sea una mujer. 

Como decíamos, el ruido es un gran obstáculo para la comunicación humana. Pero no solo éste puede favorecer que la interpretación de un mensaje sea defectuosa, el canal por el que se transmite y la disposición del receptor para entenderlo pueden resultar igual de determinantes a la hora de interpretar. 

Otro ejemplo de la cara opuesta a la sobreinterpretación, lo encontramos de nuevo en el cine, en la famosísima película ¨El Show de Truman¨, en la que Jim Carrey nace en el interior de un reality show sobre su propia vida sin que él lo sepa. Al igual que en el mito de la caverna de Platón, que explicaba la dualidad entre el mundo de las sombras y el de la luz, observamos en esta película como partiendo de la interpretación en defecto se llega a la correcta interpretación, pasando por la obsesión de la interpretación en exceso. 



Hay numerosas ocasiones en las que los actores del reality dejan ver que no son ciudadanos corrientes, si no que están actuando, como las continuas apariciones de su mejor amigo publicitando la marca de una caja de cerveza, los patrones de comportamiento en los vecinos perfectamente cronometrados o la total imposibilidad de salir de su ciudad o de reservar un vuelo de avión. Hasta que estas experiencias no se vuelven más sospechosas, el protagonista no comienza a indagar e interpretar esos signos como lo que realmente son. Se nos muestra a un hombre que vive una mentira ya que no es capaz de interpretar correctamente los mensajes que se le van presentando. Además, cuando se da cuenta, pretende comunicárselo a su mujer, haciéndole ver una serie de pruebas que demostraban su teoría. Ante esto, su mujer le hace intentar creer que esta empleando un método obsesivo de sobreinterpretación.

En definitiva, podemos concluir con la idea de que la interpretación de los signos es una forma de asimilar, representar y proyectar la realidad y por lo tanto, de domesticar a nuestro antojo los signos. Es esta libertad de asociación interpretativa la que da lugar a errores en la comunicación, ya sea por llevar al extremo la decodificación de los mensajes, o por el contrario, interpretarlos en defecto. 


Carlos Álvarez-Cascos y Juan Fernández


Fuentes:

 -http://pendientedemigracion.ucm.es/info/nomadas/11/avrocca1.htm  "Nómadas - Revista crítica de ciencias sociales y jurídicas"
-http://direccionmultiple.files.wordpress.com/2012/08/eco_umberto-interpretacion_y_sobreinterpretacion.pdf  "Umberto Eco: Interpretación y sobreinterpretación"